miércoles, 8 de septiembre de 2010
Lie To Me
Conversando con un amigo extranjero, nos estabamos haciendo burla mutuamente de nuestros modismos (él es costarricense) y por lo visto se conoce demasiado bien a los guatemaltecos porque me compartió la experiencia que ha tenido cuando el chapín se excusa. "Todo comienza con "fijese que...", ya yo sé que luego de eso viene una tremenda excusa o incluso mentirilla". Y fijense que, tiene razón.Pueda ser que no solo seamos nosotros los que usamos este modismo, pero sin duda alguna somos los que más frecuente lo utilizamos. Llegar a una tienda a pedir una Coca-Cola y que lo reciban a uno con un "Fijese que el camión de las gaseosas se le pinchó la llanta allá por la Aguilar Batres y entonces llegaron unos extraños a ayudar al camionero y resulta que eran asaltantes y se cargaron todititito el camión en un pickup y se fueron, entonces no hay Coca-Cola". Yo pienso que hubiera sido más breve con simplemente responderme con una pequeña oración, algo como "No hay" y me siento con la suficiencia de juzgar si compro otro tipo de gaseosa o simplemente voy a la siguiente tienda a ver si encuentro Coca-Cola. El tema está en que pareciera que nos ENCANTA contar cuentos.Yo supongo que gracias a lo cuenteros que somos, de alli nacieron todas las leyendas urbanas. ¿Qué tenía la culpa el pobre chucho con sarna de andar buscando un poco de comida en la madrugada, que se topara con un borracho que malinterpretó sus acciones y al gruñirle en defensa, el cuate sale disparado a su casa? Ya con la mujer esperándolo con el sartén listo para reventárselo en la cara, el marido dice "Fijate que venía caminando a la casa y resulta que a la vuelta de la esquina se me aparece ni nada mas ni nada menos que el meritito CADEJO y ¡me persiguió hasta la puerta! ¡Casi me quedo tirado del espanto!"Y fijate que el mariachi chaparro que venía de darle serenata a su noviecita era nada más y nada menos que ¡EL SOMBRERON!""Y fijate que el Lencho venía pa' su casa y no vés que se le atraviesa aquella mujer bien "guapona" y que se lo llevó a la cumbre y allí ya a punto de dejarse amar, no ves que le resulta ¡LA SIGUANABA! Y ¡SAZ! Que lo avienta hasta el fondo. ¡Casi ni la cuenta!"Y fijate que... Somos unos cuenteros.Pero qué bonita, qué linda nuestra creatividad e imaginación. El problema está en que entre tanto cuento, nos paramos creyendo la mentira y luego resulta siendo nuestra excusa del día a día. Y luego entre tanto "Fijese que..." ya quitarse el plante de mentiroso cuesta mucho.Hay ocasiones en que resulta muchísimo mejor decir la verdad concisa y directa, que redundar en modismos y tratar de esquivar la culpabilidad. Porque luego todos vamos con el "Fijese que..." en la punta de la lengua, y ya ven que hasta los funcionarios públicos de cargos mayores se columpian en la frasesita y allí vamos nosotros más pendejos aún a creerles lo que dicen.Así que la próxima vez que quiera "ensalsar" su mentirilla a quien sea que se la vaya a decir con un "Fijese que.." recuerde que ese modismo solo está permitido para cuenteros. Y a veces la vida no es tan llena de cuentos como para arriesgarse. Fijense que por la boca muere el pez, a lo macho, en serio, sin pajas.
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Entretenido el post. Y con muchas verdades, no cuentos jeje. Bienvenido al Posterous que le dicen ;)
ResponderEliminarGracias! Fijate que ya voy agarrando más ánimos poco a poco... jaja
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