Hoy, 34 años después, la viuda de Sagan, Ann Druyan y un alumno de Sagan llamado Neil DeGrasse Tyson relanzaron el programa, corregido y aumentado poéticamente de acuerdo al estilo de las películas modernas de Hollywood. La similitud entre ambos programas es casi idéntica, a diferencia de los personajes mencionados como pioneros de la ciencia del cosmos; en aquel momento fue Hypatia de Alejandría, y en la versión 2014 fue Giordano Bruno. En esta nueva versión hicieron ver como este monje excomulgado fue llevado a la hoguera por la iglesia Católica por sus visiones radicales acerca del Universo, retando a esta religión, la cual profesaba una idea más heliocéntrica. Al terminar el programa, muchos religiosos se vertieron a las redes sociales a defender su postura religiosa, y sobre todo a declarar odio hacia dicho programa y sus temas "controversiales".
Yo soy católico creyente y en lo que pude analizar del programa fue algo muy bello y que definitivamente persigue que las personas tengamos raciocinio más allá de las creencias. Si aprenden de la vida e historia de Giordano Bruno, él nunca abandonó su fe en Dios; por lo contrario, la incluyó dentro de su visión del Cosmos. Ésto es conocido como panteísmo, donde muchas disciplinas científicas son vistas con similitud a Dios y su inmensidad. Un dato importante que Cosmos omitió acerca de Bruno fue que en su juicio, al recibir la pena de muerte por la inquisición, él respondió:
"Temen más vosotros por juzgarme, que yo por ser juzgado."
dándole más razón a la inquisición para condenarlo por su rebeldía. En la época de la inquisición lo que buscaba la religión Católica era subyugar a los pensamientos "radicales", y lastimosamente se pasaron llevando de largo a figuras importantes para la ciencia como Bruno y a Galileo.
Hoy en día, aún los católicos consideran que ese movimiento fue extremista y le dio una mala cara a la religión Católica. Sin embargo, la religión del Siglo XXI busca nuevamente afianzar esos vínculos rotos entre la ciencia y la religión. Después de todo, si uno lee bien la Biblia, hay muchos argumentos científicos dentro de ella que son válidos para la ciencia misma, simplemente lo que ocurrió fue que aquellos que interpretaron las escrituras le dieron su propia subjetividad y asumieron las diferencias como verdades.
Un ejemplo podría ser Génesis 22:17 "Las estrellas semejantes al número de granos de la arena del mar." La ciencia no sabe exactamente cuántas estrellas hay en el universo, o en el multiverso como lo exponen en Cosmos, pero ese número es finito para quien logre contarlas todas, y hasta ahora ni un solo humano ha logrado dicho resultado. Y esto en similitud con esa escritura, ponerse a contar cada uno de los granos de arena es tan vasto e inmenso: nadie lo ha hecho al momento pero de igual forma será finito para aquel que logre contarlos todos, y ese número no lo sabemos aún.
La verdad es tan subjetiva como el raciocinio de quien cree en ella, y para ello todos tenemos una. No hay necesidad de pelear con los hechos ni las creencias, solamente de tener la convicción de que nuestra verdad nos haga libres, y nos permita comprender la ajena sin necesidad de juzgarla.