jueves, 18 de agosto de 2011

Pueblo de Viejos

Hace poco leí un artículo donde mencionaban que en el Congreso de la República de Guatemala hay diputados veteranos con una trascendencia de más de 25 años y una rotación de partidos que podrían ser candidatos a novias de pueblo: por todos han pasado y los han probado todos. Tras ver subjetivamente el desarrollo de la contienda electoral y los futuros candidatos de este país, me pongo a pensar: "Este realmente es un pueblo de viejos".

Pueblo de veteranos, de gente con la misma ideología obsoleta de gobiernos democráticos donde palabras como "paz", "seguridad", "desarrollo", "bienestar" ya suenan demasiado trilladas y cansadas que molestan los ojos y los oídos. Regresan fantasmas del pasado a sacar las garras y el hambre de lobo por el poder presidencial de un pueblo donde la mayoría de gente que la conforma ya ni siquiera son contemporáneos de ellos. Y porque aún se avalan al hecho que si no tienes 40 años y eres guatemalteco de nacimiento, no puedes optar al puesto mayor del país.

Comentaba Luis Enrique Cruz (alias Veneno) en su blog, que quería tener 40 años para optar a una candidatura presidencial. Yo también quisiera tener 40 años para poder finalmente hacer algo por mi país, politicamente hablando. Pero por el mismo desgaste que tiene ya la supuesta soberanía ilusa del Estado, pierde uno muy rápido las esperanzas de querer estar en ese asiento. La carrera política en Guatemala no solo consta de ser alguien "supuestamente" preparado para el puesto, sino adicionalmente debe tener un excelente talento para las relaciones públicas, y aprender a ser maestro de las artes de caerle bien a todos. Hay un valor adicional que ninguno de los candidatos tiene, pero ya lo comentaré mas adelante.

Decía yo: "5 años de Ciencias Politicas, 2 de maestría en relaciones internacionales y 2 de doctorado en finanzas y administración pública me dan 9 años de estudio continuo." En el camino, a todo eso ya tendría 42 años, ya podría yo optar a un cargo público, sino pues al cargo público mayor. Pero en el camino, no solo me tocaría largas horas de estudio y sacrificio personal, sino adicionalmente tendría que comenzar a hacer lobby con la manada de lobos que actualmente conforman el gremio político de Guatemala, para finalmente posicionarme en una ubicación estrategica para llegar a ser presidente.

Sin embargo, hay algo que a mis treinta y pico de años reconozco en cuanto a la razón de tener 40 años para optar el mayor cargo político. Es un valor que ninguno de los actuales candidatos tiene, y se agrega al hecho de ser "suficientemente maduro" para el cargo: el servicio a la Patria. Es claro decir que cualquiera que aspira a la presidencia de este país añora con tener un sueldazo, con todos los gastos pagados para dirigir con alta responsabilidad a 14 (casi 15) millones de habitantes durante un período de 4 años. Eso significa que, como muchos descarados lo han hecho, se pueden llenar los bolsillos del traje de casimir inglés, completos a desbordar, de las arcas del Estado. No, no, no, ¡MOMENTO SEÑORES! Es imperativo para cualquiera que esté en el alto mando del Estado velar primordialmente por los intereses del pueblo sobre los propios. Asumo entonces que la verdadera razón escondida detrás de la preparación de 40 años de vida de cualquier ciudadano es porque lo que realmente pide ese puesto como punto PRIMORDIAL es que su labor durante 4 años sea básicamente un servicio social, mejor aún sin remuneración económica. 4 años de 40 es un décimo de vida de preparación profesional, en la que incluye tener al menos esos 4 años suficientes en ahorros personales para servir al pueblo sin pedir algo a cambio.

Por supuesto que ya que lo pongo así, y si eso dijera la hoja de vida presidencial, ninguno de los actuales candidatos le apostaría al cargo. Y he alli el problema: nuestro Estado no debería ser el sueño lucrativo de cualquier político. Guatemala, al ritmo que vamos, ya no tiene la fuerza para soportar otro gobierno que robe y desfalque a millones de habitantes, y que para mas salgan caminando impunes de sus actos. Guatemala ya no tiene la capacidad de albergar otro grupo de ladrones prepotentes y demagogos por otros 4 años. Los últimos gobiernos han hecho del Estado, un ente fallido y vapuleado a causa de sus interés propios SOBRE los del pueblo. Y por esos vivimos con una falsa esperanza, viendo pancartas de colores y slogans populistas al ritmo de canciones del momento diciendo "¡Aún hay mas!", pero desconocemos que realmente ninguno de los candidatos tiene la capacidad para sacrificarse realmente por un pueblo que clama un líder ejemplar.

Si, aún hay mas... Para saquear, tal vez.

Pero yo todavía le apuesto a la esperanza de los jóvenes, que estamos por debajo de los 40, y que ya nos dimos cuenta que este pueblo de viejos solo mañas son. Y lo que los jóvenes quieren es CAMBIO. Solo espero que no se descarrilen en el camino y pierdan el ideal de servir a la Patria, y no que la Patria les sirva a ellos.

Porque al final del día ¿Quién quiere mártires, si solo sirven para caer muertos? Mejor un hombre común y corriente que esté dispuesto a dar todo por su país desinteresadamente, a miles de viejos hombres lobos aterrorizando un pueblo entero.

Viejos, su tiempo se les esta acabando...

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